Microsoft, ¿Continuará reinando?

Heberto Alvarado Vallejo

En enero de 2008 Bill Gates realizaba su último Keynote en el CES. Meses antes, había dado su palabra de abandonar sus responsabilidades diarias dentro de Microsoft, para dedicarse de lleno a su fundación. Ese año asistía a mi primer CES, afortunado sin dudas por vivir un momento histórico de la casa de software más grande del mundo, que marcó los tiempos de la informática por más de 25 años.

Si bien Gates arrebató sonrisas por un singular audiovisual de despedida. Sus palabras proféticas, demostraban el duro camino que tenía Microsoft por delante para seguir siendo referencia en el mundo tecnológico.

En sus palabras adelantó el fin de una era de la computación, y el comienzo de la que llamó la próxima década del software. En la cual el computador personal, la filosofía de escritorio pasaban a un segundo plano. La nueva era apuntalada por internet, la movilidad y la creciente ubicuidad eran el rumbo, era el futuro, pero, también el presente. El software se ponía pantalones grandes.

Gates, quizás sabía lo atrasada que estaba Microsoft en montarse en el tren de la nueva era del cómputo móvil. Los fracasos de Windows Mobile, se acrecentaron con el éxito de Apple con su iOS y un incipiente, pero amenazante competidor Android de Google.

Un par de años atrás, cuando visité el comando central de Microsoft, el campus en Redmond, en Seattle, varios ejecutivos de la compañía acertaban en decirme que el gran rival de Microsoft y su imperio del software, no era Apple con su iPhone, era Google.

Para aquellos años Google crecía rápidamente, Gmail comenzaba a desbancar a Hotmail. Recuerdo que en algún momento muchas personas, así como lo hice yo, sólo consultaban su correo hotmail cuando el Messenger avisaba alguna recepción. Pero Google, era solo una referencia como buscador; sus otros servicios, con los cuales hoy domina al mundo, eran incipientes.

Un Giga de almacenamiento gratuito era una enormidad. Esa oferta inicial de Gmail en 2004, fue muy atractiva para los consumidores. Pero le anunciaba algo a la industria: el tiempo del almacenamiento en la nube había llegado.

Una oferta que Google comenzó a aderezar con su suite ofimática, que no requería licenciamientos y daba de forma natural muchos servicios, que hasta el momento sólo recibíamos de Microsoft y alguna versión de Linux.

La respuesta de Microsoft era aparentemente timorata. Rescatando elementos de seguridad, comunicaciones unificadas y demás servicios bien válidos para las empresas, pero quizás un poco alejados de los consumidores finales, que seguían comprando Windows más por no tener una oferta distinta que por un atino crucial de la corporación.

Que hasta ahora, sea Windows Xp plataforma con 12 años de vida, una de las más utilizadas por los consumidores, habla si bien de su éxito, también del fracaso de las posteriores versiones. El fiasco que resultó ser Windows Vista, aún lo paga caro el gigante del software.

Vientos de cambio


La llegada de Satya Nadella a la dirección ejecutiva de Microsoft, tutelado por un rejuvenecido Bill Gates tiene explicaciones cada vez más evidentes. El antiguo responsable de los negocios de la nube y empresas de Microsoft, tiene el conocimiento necesario para encaminar a la compañía a los escenarios donde necesita situarse para ser un jugador competitivo.

Recientemente las revistas Wired y The Verge, dieron a conocer la decisión de Microsoft de lanzar una versión libre de Windows 8.1, que rompe de una forma drástica con el modelo que dio a Microsoft el liderazgo mundial, cuyo modelo de negocio, centró la economía del software durante tres décadas.

Windows 8.1 Con Bing, será el nombre de la versión gratuita. Una manera de huir hacia adelante, pues, Microsoft busca, tanto impulsar la última versión de su sistema operativo como la de su motor de búsqueda con 5 años en el mercado. Alrededor de ellos, se dispondrán de varios servicios en la nube que Microsoft ha madurado en los últimos años.

La colocación de esta oferta se acompañará con una reducción de los precios de las licencias de Windows y posiblemente la colocación de versiones libres de Windows para tabletas y Smartphone.

La realidad que preocupa

Además de esta adecuación necesaria. Hay una realidad evidente que golpea a Microsoft en su propio núcleo. Windows 8.1 no se vende como debe; hay una dependencia preocupante a versiones más viejas del sistema operativo y el cese del respaldo a Windows XP, que ocurrirá el 8 de abril, será, sin dudas, un punto de inflexión para la compañía.

Una reciente publicación de Net Applications y que leímos en el diario El País, deja claro los momentos de la actual Microsoft. Ni Windows 8, ni 8.1 despegan. Desde el 26 de octubre de 2012, fecha de su debuto, ambas versiones solo consigue un 10,68% de cuota de mercado. Windows 8, tiene un 6,38, y Windows 8.1, un 4,30%.

Windows 7, estrenado en octubre de 2009 está en el 47,31% de las computadoras. A la fecha, el uso de Windows XP, es de un 29,53% del total global; agobiante sin dudas, pues se desconoce hacia dónde migrará esa impresionante masa de usuarios de Windows. El reto de Microsoft es llevarlos a Windows 8.1, una tarea por más necesaria, si quieren mantener su estrategia de evolución.

Por ello, ofrecer una versión libre con una oferta completa sustentada en servicios en la nube, resulta estratégicamente necesaria para líder informático.

En sus manos

Pero Microsoft aún puede respirar tranquila. Son sus propios sistemas operativos los que lideran el mercado de la computación, sobre todo en las empresas. Incluso Windows Vista, sigue teniendo una cuota de mercado de 3.10%.

Sus rivales no son aún contendores de peso. Apple tiene un 7.68% de participación con su MAC OS y Linux, en todas sus versiones, tanto Open Source como GPL, apenas alcanza una cuota de 1,48%.

Ciertamente, el futuro y parte de nuestro presente nos hablan de la movilidad, la prevalencia del trabajo en casa, el uso de los Smartphone personales para recibir y enviar información de la empresa. Estas son tendencias que poco a poco serán la constante.

En este segmento, ¿será Android un ganador? Una pregunta que podríamos responder con un contundente NO. Las diversas versiones del sistema operativo móvil han demostrado ser muy vulnerables a los ataques informáticos.

Las empresas, que no harán una migración total de sus ambientes de PC a móviles entienden que asumir riesgos tan grandes requieren aliados más centrados en los negocios que en las Apps de entretenimiento.

Allí, viejos conocidos, como Microsoft y BlackBerry tienen ciertas oportunidades de prevalecer y sostenerse. Ciertamente deben evolucionar. De los dos, Microsoft tiene la base instalada, el flujo de caja y la capacidad de adaptarse a los nuevos retos, eso sí, buena parte de su éxito dependerá de su capacidad de respuesta, de su velocidad y de las decisiones que tome Nadella en los próximos meses.

Apostar a la nube, lanzar un Windows gratis e integrar PC con tabletas y Smartphone en una oferta on line, parecen ser buenos pasos hacia adelante, luego de varios años estancados

 

 

 Fuente: www.hormigaanalitica.com

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